Miedo sin miedo

Miedo sin miedo.

Ganas y respeto, que me hace mirar con recelo.

Excitación.

Quiero creer, lanzarme y también, no perderme en el apego,

no perderme en los sueños,

no perderme en la ilusión de ver lo que no veo.

Lydia y el enamoramiento.

Es el pasar de pensar e imaginar, a un beso.

Y de un beso pasar al puro deseo.

Miedo a saber que ahora sí pero, ¿y luego?

Y mientras, la beso. Y paso fugaz de aquí al cielo,

recorriendo su cuerpo, el mío y ensordeciendo.

Sin miedo. Sin pensamiento. Entonces sí.

Siento.

Hablo, canto, bailo y hasta volar puedo.

Y ¿cómo he llegado hasta este momento?

Si soy la misma que no era, que no estaba, que no vivía

Un largo instante de resurreción, de viaje a ningún lugar

y desemboco en un teatro, en la obra que jamás pude creer ni crear

en una vida que me sonríe

sin esperar que pague, diga ni haga

una vida que me aplaude y me abraza

pues la miro a los ojos, la respiro y siento

con y sin miedo

y sigo

simplemente nadando y escribiendo.

¿Qué hago yo aquí?

Me levanté un día y, sin pensar (porque si pensara no haría ni la mitad de cosas), me puse a escribir las mil y una cosas que se me pasaban por la cabeza porque no me cabían más dentro, porque necesitaba sacarlas y así respirar, ser libre, ser yo.

Y ¿qué tiene eso de bueno?

Descubrí la creatividad, la poesía, la libertad y empecé a conocer quien era yo.

En esas estaba yo cuando, casi sin darme cuenta, escribiendo día si, día no, un día me pongo y a ver que sale, otro día “ya me pondré que hoy no sale”, que me encontré con un poemario y una novela, nacidos de mi puño y letra.

Y pensé (a veces sí funciona), ¿para qué escribo todo ésto?  Me dí cuenta de que el siguiente paso era compartir lo que escribo.   Compartir para mostrar quién soy, qué pienso y qué siento.   Una suerte de selfie, algo más elaborado.

Eso es lo que hago aquí, utilizar esta ventana para airear mis pensamientos, mis creaciones literarias, versos, reflexiones y otras locuras que se crucen en mi camino.  Mostrarme y compartir contigo lo que escribo, por si te entretiene, te interesa, te agrada o, en su caso, si te desagrada y quieres decirme que corte el rollo, también.

En cualquier caso, seguiré aquí, porque me gusta escribir.