Cuerda locura o locura cuerda

Hay palabras y frases

retumbando por mi cabeza

discordantes, disonantes

me apabullan, me asombran.

No sé si es delirio febril o más bien certero

¿Qué es la realidad?

¿Qué es la verdad?

Mi juicio perdido en el encierro.

Desconfio de la vista, del oído

y de los besos

¿Y la existencia?

¿existe o es también un sueño?

¿Y si los locos me parecen cuerdos?

 

En el límite de la cordura me encontré una vez

¿he vuelto o jamás me alejé?

Me gustan los locos

los leo

los entiendo y no entiendo

y, no entendiendo, sigo leyendo

buscando por si alguno se pareciera a mí.

Y si lo encuentro, ¿enloqueceré?

¿o enloquezco al buscar delirios y tormentos?

 

Una sombra planea en mi cielo

Yo la miro con recelo

Y, mientras miro, sé

cerca o lejos

la veo, la observo

no está aquí

sólo habita en el dolor, la soledad y el miedo.

 

¡Vuelve niña al cuerpo!

Corre, danza y grita en verso

Ama con la manos

Y sentir el silencio.

Si es cordura o locura, no lo acierto

Más, ¿para qué querría yo saberlo?

si mi camino es el mismo

sea prosa o verso.

 

La luz que me guía

Un día te levantas y lo sabes.  Sabes que no estás bien, que necesitas ayuda y que no puedes continuar tal y como estás.  Lo sabes pero no lo quieres ver.  No quieres mirarte al espejo para no verlo.  No quieres pararte ni a respirar para no saberlo.  Pero llega ese día en que piensas que has tocado fondo, no puedes aguantarlo más y que tiene que haber algo que te alivie la explosión contenida en el pecho.   Entonces, te levantas y deambulas buscando algo, una poción mágica que se lo lleve todo y te permita seguir.  Pero no lo encuentras porque no existe.  No existe cura ni remedio milagroso.  No existe ese algo pero sí existe alguien.  Hay alguien que no conoces que vibra en tu dirección y que conecta con tu mirada al cruzarse en tu camino.  Tus pasos retoman el control del resto del cuerpo y, como si tuviese un campo magnético, te llevan ante esa persona sin darte cuenta.   Ahí, ante ella, tus ojos se encuentras con los suyos y pierdes de vista el mundo que existe a su alrededor.  El mundo exterior se desvanece y empieza a brotar, a rebosar de manera desbocada y sin control lo que guardas en secreto, lo que te oprime el pecho, lo que te mata por dentro.  Ella escucha.  Sólo escucha y mira a tus ojos, a tus manos y a tu ser.  Y, como un ser mágico, se infiltra en ti a través del pequeño agujero que has abierto en tu búnker, tu coraza.   Porque es así, has hecho lo más difícil e impensable, has abierto una rendija sin darte cuenta para que ella entre.  Una vez dentro, se expande, rompiéndote y apoderándose de tu interior.  En ese momento, te das cuenta de que ha entrado para quedarse.   Ella ha sentido tu llamada y ha hecho lo que le has pedido sin pedir, lo que necesitabas sin saberlo.  Y te muestra tu libertad para ser lo que ya eres y que desconoces.  Te descubre mostrando a tus propios ojos esa persona que eres y que ni siquiera habías visto.   Te la presenta y te enseña a conocerla y amarla por ser quien es, por ser YO.

Ella es luz.  La luz que me guía.

Gracias por ser quien eres, por aparecer en mi camino y guiarme en mi despertar.  Gracias luz que me guiaste a encontrar la llave del búnker.

 

Levántate y mata

Levántate y anda

Levántate y mata

Levanta

La mirada

Eleva la cara

Agrede con tus ojos

Con el dolor

Con la rabia silenciada

No huyas

No corras

No te escondas

No te vuelvas ausencia en la vida

No te conviertas en inmigrante de tu casa

Tú eres la que ama

Tú eres la que vale

Tú eres la dueña de la libertad sesgada

Ocupa tu lugar

Recupera tu alma

Rompe su corazón

Que no es corazón

Es una vida insana

Es alguien que no merece tu palabra

Tu candor

Tu cuerpo

Ni tu andar agachada

Aguantando golpes

Embestidas y desprecio

Él no ama

Él sólo escupe

Violencia

Y palabras

 

Levántate y anda

Levántate y mata

Levanta

Grita

Recupera la voz

Siente la fuerza que duerme callada

Y mata

Mata la mujer que no eres

Mata la mujer violada

Mata la mujer que se calló la boca

Mata la mujer maltratada

Y, al fin, renace

Renace de tus cenizas

Toma las riendas

Y vive

Vive los sueños de mientras morías

Vive y danza

Con el amor de tu alma liberada.

¿Qué hago yo aquí?

Me levanté un día y, sin pensar (porque si pensara no haría ni la mitad de cosas), me puse a escribir las mil y una cosas que se me pasaban por la cabeza porque no me cabían más dentro, porque necesitaba sacarlas y así respirar, ser libre, ser yo.

Y ¿qué tiene eso de bueno?

Descubrí la creatividad, la poesía, la libertad y empecé a conocer quien era yo.

En esas estaba yo cuando, casi sin darme cuenta, escribiendo día si, día no, un día me pongo y a ver que sale, otro día “ya me pondré que hoy no sale”, que me encontré con un poemario y una novela, nacidos de mi puño y letra.

Y pensé (a veces sí funciona), ¿para qué escribo todo ésto?  Me dí cuenta de que el siguiente paso era compartir lo que escribo.   Compartir para mostrar quién soy, qué pienso y qué siento.   Una suerte de selfie, algo más elaborado.

Eso es lo que hago aquí, utilizar esta ventana para airear mis pensamientos, mis creaciones literarias, versos, reflexiones y otras locuras que se crucen en mi camino.  Mostrarme y compartir contigo lo que escribo, por si te entretiene, te interesa, te agrada o, en su caso, si te desagrada y quieres decirme que corte el rollo, también.

En cualquier caso, seguiré aquí, porque me gusta escribir.