Levántate y mata

Levántate y anda

Levántate y mata

Levanta

La mirada

Eleva la cara

Agrede con tus ojos

Con el dolor

Con la rabia silenciada

No huyas

No corras

No te escondas

No te vuelvas ausencia en la vida

No te conviertas en inmigrante de tu casa

Tú eres la que ama

Tú eres la que vale

Tú eres la dueña de la libertad sesgada

Ocupa tu lugar

Recupera tu alma

Rompe su corazón

Que no es corazón

Es una vida insana

Es alguien que no merece tu palabra

Tu candor

Tu cuerpo

Ni tu andar agachada

Aguantando golpes

Embestidas y desprecio

Él no ama

Él sólo escupe

Violencia

Y palabras

 

Levántate y anda

Levántate y mata

Levanta

Grita

Recupera la voz

Siente la fuerza que duerme callada

Y mata

Mata la mujer que no eres

Mata la mujer violada

Mata la mujer que se calló la boca

Mata la mujer maltratada

Y, al fin, renace

Renace de tus cenizas

Toma las riendas

Y vive

Vive los sueños de mientras morías

Vive y danza

Con el amor de tu alma liberada.

¿Qué hago yo aquí?

Me levanté un día y, sin pensar (porque si pensara no haría ni la mitad de cosas), me puse a escribir las mil y una cosas que se me pasaban por la cabeza porque no me cabían más dentro, porque necesitaba sacarlas y así respirar, ser libre, ser yo.

Y ¿qué tiene eso de bueno?

Descubrí la creatividad, la poesía, la libertad y empecé a conocer quien era yo.

En esas estaba yo cuando, casi sin darme cuenta, escribiendo día si, día no, un día me pongo y a ver que sale, otro día “ya me pondré que hoy no sale”, que me encontré con un poemario y una novela, nacidos de mi puño y letra.

Y pensé (a veces sí funciona), ¿para qué escribo todo ésto?  Me dí cuenta de que el siguiente paso era compartir lo que escribo.   Compartir para mostrar quién soy, qué pienso y qué siento.   Una suerte de selfie, algo más elaborado.

Eso es lo que hago aquí, utilizar esta ventana para airear mis pensamientos, mis creaciones literarias, versos, reflexiones y otras locuras que se crucen en mi camino.  Mostrarme y compartir contigo lo que escribo, por si te entretiene, te interesa, te agrada o, en su caso, si te desagrada y quieres decirme que corte el rollo, también.

En cualquier caso, seguiré aquí, porque me gusta escribir.